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lunes, 20 de enero de 2014

El Espejo

El Espejo

20 de Enero de 2014

Todos van sin pensar en cuál puede ser su destino inmediato. Caminan con paso ligero sin saber que les puede costar la vida o, quizá, algo más. Porque nunca se sabe lo que puede ocurrir, lo que el destino nos depara. Pero ellos continúan su camino sin más preocupaciones que la de llegar a casa y no hacer nada. Bastante han hecho por hoy.

Yo continúo observando las idas y venidas de personas que, ocasionalmente, se paran delante de la tienda, como si nunca hubieran visto nada igual. Se miran entre ellos, asienten con la cabeza en un gesto perdido y siguen a donde la vida no está segura.

Llevo haciendo esto desde que vi la luz del día por primera vez, no me he ido nunca de aquí y, sin embargo, conozco mejor el carácter humano que muchos de los sociólogos que estudian a la humanidad. Yo no he estudiado, sólo observo y compruebo cuán frágil es esta existencia, cuán vano es el intento inútil de hacer algo productivo.

Yo sigo aquí, esperando que llegue mi hora, pronto llegará. Lo sé. Es algo que ellos no sabrán nunca, que llega. Simplemente les llegará y será demasiado tarde para ellos. E intentarán en vano volver hacia atrás en el tiempo para borrar esas cosas horrorosas que han llegado a hacer. Sólo podrán lamentarse y dejarse llevar guiados por los espíritus que habitan este mundo.

Y cuando llegue la hora estaré tranquilo porque mi vida ha cumplido su cometido, ha dado esperanzas a aquéllos que nunca la tuvieron, ha dado alegrías a los decepcionados de la vida. Sólo eso. Nada más. Nunca he podido disfrutar de recibir esas sensaciones pues, como espejo que soy, no me puedo reflejar en mí mismo. Sólo a los demás.

miércoles, 15 de enero de 2014

Novela en capítulos cortos nº 1

15 de Enero de 2014

- CAPÍTULO PRIMERO -

Era una extraña tarde invierno. El cielo se cerraba con una creciente oscuridad. La gente ultimaba sus compras en pos del año nuevo. Nadie quería quedarse sin las uvas, que estaban caras pues ese año había sido malo para las cosechas: días llenos de agua como los océanos  o días secos como un desierto. Pero la gente compraba con ese afán que tanto caracteriza al género humano del resto de las especies.

Veíame al lado de Correos intentando disimular mi sorpresa cuando apareció aquella mujer. Con su diminuta piñada escondida por una sonrisa áspera como las arrugas de su frente pasaba desapercibida de todos. No hacía más que hablar a aquellos que la rodeaban sin saber siquiera de su vida. Durante un rato estuvo jugando en una de las grandes del “doble-o-nada”. Gastó más de lo que recibió y jugó lo que ganó. Llegado a tal punto dejó la máquina y se fue al estanco a comprar tabaco y unos sellos pues quería mandar cuanto antes unas felicitaciones navideñas. La familia no se acordaría de ella pero insistiría. Mientras, fuera, caía la nevada. Se cubrían los rascacielos de blanco presagio y la gente se arropaba por el helado frío.

Tomando unos cafés y charlando sobre nuestras respectivas vidas estábamos al resguardo de la nieve, en aquel café.

- Carlos, ¿cómo te va la vida, chico? Parece que te hayan atropellado con un carrito de la compra.
- No me cuentes, tío, he venido de hacer una llamada al trabajo y me han dicho que hasta Febrero no puedo pasarme otra vez. Han puesto un sustituto que, según parece, es mejor que yo. No sé qué hacer para ganar dinero. Mi mujer, Gari, va a dar a luz dentro de poco y, como no tenga trabajo, me las veo y me las deseo para sacar adelante mi familia.
- Supongo que te interesará la oferta que te haré.
- ¿Cuál es?
- Que trabajes conmigo como ayudante. No tendrás contrato ni avales pero te pagaré. Necesito alguien que me acompañe los días que no tengo nada que hacer. Los días ágiles necesito un chófer y tú, si me acuerdo mal, eres un chófer titulado.
- Bueno, supongo que sí, pero déjame consultarlo con Gari. Quiero que lo sepa. Ya sé que confía en ti pero necesito hablar con ella.
- Tranquilo, hasta dentro de unas dos semanas no creo que tenga nada entre manos. Y tú, David, ¿por qué tienes esa sonrisa en la cara?
- ¿Puede ser por un aumento de sueldo acompañado de un ascenso o es que me estoy volviendo majareta por momentos? ¡Soy el jefe de mi empresa!
- Pues ya sabes, hermano, -replicó Carlos- ahora estoy en el paro y necesito algo que me ocupe el día. Si no resulta lo del abogado necesitaré ayuda del empresario. Y no me gustaría tener que pedir el reemplazo en el cuerpo de chóferes de limusinas.
- No te preocupes, hermano, hablaré con mi feje y obtendré permiso de aquí a dos semanas para renovar la plantilla. ¡Hay una pandilla de gandules impresionante! Están cobrando más de veinte de los grandes sólo por comer un bocadillo, revisar las máquinas y hacer bulto. Ahora que yo podré rascarme los zapatos y humillar a los que están debajo de mí haré lo que siempre he creído que se debía haber hecho.
- Y, sobre todo, te apoderarás de un abogado, por las trifulcas. –Señalé yo.
- No me olvidaré de medir cautelosamente las dos bazas, si a eso te refieres. No haré ningún despido injustificado ni echaré a nadie necesitado del dinero. Pero los gorrones que lamen los culos de los jefes por no hacer nada y se ganan la simpatía de ellos, a esos sí que les pondré bien prietos lo pantalones. Se creerán que son toreros de lo ajustados que los llevarán.
- Bueno, -remarqué- ya es hora de ir saliendo que llevamos más tiempo aquí que los camareros. David, dale una propina módica, como de veinte duros. Mañana pago yo.

Con esto nos levantaron los tres y nos dirigieron a la salida. Sin embargo, al llegar a ella, David se dio cuenta que se le había olvidado la chaqueta. Al ir a recogerla no reparó en la mujer que le miraba con ansia de ligárselo.

viernes, 10 de enero de 2014

Un paseo por el corazón nº 2

El amor es joven
10 de Enero de 2014

Era una noche brillante. Apenas se vislumbraba la luna.

La música sonaba al compás de los cuerpos de aquellos jóvenes. Tienen toda la vida para aprender que el sentimiento ha de ser mutuo.

Sin dejar de lado las rencillas que tenían se pusieron a bailar. Se miraron a los ojos y algo les dijo que estarían juntos para siempre. Sin dirigirse apenas la palabra continuaron bailando, el uno junto al otro.

Cuando terminó la canción se fueron a sentar.

Una estrella fugaz cayó en el cielo y María pidió un deseo. Esperó durante unos minutos. Al fin, David la miró fijamente a los ojos, que se encontraron con los de María.

Ella comprendió lo que pasaba y se sintió feliz.

Él acercó a sus cabellos rubios sus manos, grandes pero cuidadas, y fijó la mirada en aquellos preciosos ojos verdes.

Acto seguido unió sus labios a los de ella, besando fuerte pero tranquilo, y con pasión mesurada.

Pasadas las horas se declaraban amor eterno bajo la luz de la luna llena.

sábado, 4 de enero de 2014

El Columnista nº 9

El Columnista nº 9

5 de Enero de 2014


“Eres un hijo de mil padres” fue una famosa frase cinematográfica que, leída con buenos ojos, viene a certificar la más famosa frase familiar: “Madre no hay más que una”.

A las madres las tenemos presentes toda la vida porque nos cuidan desde que nacemos, nos mantienen, nos educan y enseñan a ser personas, nos insisten para que seamos mejores, se preocupan cuando cometemos errores y nos apoyan incondicionalmente.

Cuando nos independizamos y creamos nuestra propia familia también la tenemos presente, pedimos consejo para decorar la casa, para llevar las cuentas, para que se quede con los nietos mientras trabajamos.

Y cuando nuestros hijos se independizan, tenemos a nuestra madre a nuestro lado para criticar a esa juventud y recordar cuando éramos jóvenes, pues la vida entonces era más fácil y mejor.

No hay mayor homenaje a una madre que tenerla presente en nuestros actos cotidianos.

Madre sólo hay una, es un tesoro y debemos cuidarla como se merece.

martes, 31 de diciembre de 2013

Avances: Enero '14

Enero 2014

Seguimos en nuestro esfuerzo por traer buenas letras para vuestra lectura y disfrute.

Empieza un nuevo año y, con él, también nueva publicación. Para quienes quedaron congraciados con "El Secreto", tendremos a partir de este mes, y durante unos cuántos, la primera "Novela en capítulos cortos" que escribí, allá por 1997. Su título, "Novela en capítulos cortos".


Sin más, os dejo a la ansiosa espera de vuestras publicaciones favoritas.
Día 5: Novena entrega de palabras a cargo de nuestra estrella invitada, El Columnista.
Día 10: Segunda entrega de la serie de relatos de amor, "Un paseo por el corazón". El capítulo de hoy: "El amor es joven".
Día 15: ¡¡ Primer capítulo de "Novela en capítulos cortos" !! ¿Qué historia descubriremos a través de cortos capítulos? ¿Qué sorpresas tendremos de algo escrito hace 15 años, cuando aún empezaban las palabras a salir? Esperemos que algo bueno, por supuesto.
Día 20: Otro cuento con moraleja para empezar el año con buen humor. No te pierdas "El Espejo".
Día 25: Continuamos la serie semi-negra con otro relato donde sólo tendremos una  "Única Salida".
Día 31: Avance del próximo mes de Febrero de 2014.
Como siempre, mi más sincero agradecimiento a quienes me seguís, así como a quienes entran esporádicamente y disfrutan con nuevas letras mías.
rpPaco

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Últimos Pensamientos nº 5

Últimos Pensamientos

La última campanada


25 de Diciembre de 2013

"Mañana es el día", se repetía una y otra vez. Con nerviosos movimientos terminó de colocar los restos del último embalaje, mostrándose una estantería bien seleccionada de literatura. Se sentó a desansar y repitió: "Mañana es el día".

El teléfono le despertó de sus pensamientos y sonó como si fuera la llamada más importante de su vida. Le entró pánico. Dejó que sonara hasta que se cansara mientras su cuerpo temblaba de miedo por esa gran verdad que sabía hace tiempo. Cuando dejó de sonar el teléfono se levantó y se dirigió a la cocina, cogió la caja de cerillas y abrió la llave del gas. Se fue al salón y encendió el televisor, sentándose en el sofá mientras sacaba un cigarrillo. Lo miró y observó por largo tiempo hasta que lo llevó a sus labios. En la televisión daban un reportaje acerca de los "sin techo". Dos minutos faltaban para las doce de la medianoche y su corazón se aceleraba. Cogió una cerilla y la rascó suavemente por el canto de la caja.

La acercó al extremo libre del cigarrillo y lo encendió. El reloj del pasillo comenzó a sonar. Contó las campanadas que daban ...

... una, dos, tres ...

... mientras, a su mente volvía la misma frase: "Mañana es el día" ...

... cuatro, cinco, seis ...

... pero él ya sabía que "Hoy es el día" ...

... siete, ocho, nueve ...

... nadie iba a volver a leer esos libros que había escrito a lo largo de su maldita vida de escritor sin más pena que gloria ...

... diez ...

... y nadie podrá reclamar los originales ...

... once ...

... por fin sería libre, libre de todo y de todos ...

Una explosión ensordeció la doceava campanada.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Cuento de Navidad

Cuento de Navidad

20 de Diciembre de 2013

Érase una vez una sepia y un pulpo que, buceando en las profundidades del mar, se encontraron un día.

El pulpo, al ver aletear esa tan blanca sepia, comenzó a mover como loco sus tentáculos.

La sepia comenzó a girar en círculos alrededor de aquel pulpo tan 'bailongo'.

Las ventosas del pulpo empezaron a abrirse y cerrarse con frenético ritmo mientras la sepia acariciaba con sus dos tentáculos la cabeza del pulpo.

La sepia se acercaba haciendo una elipse imaginaria en el fondo del mar; el pulpo la llamaba con sus tentáculos invitándola a disfrutar.

Los dos se unieron.

El pulpo apresó a la sepia con sus fuertes ventosas.

La sepia le clavó su enorme uña en la, ahora, asquerosa boca del pulpo. Una red cayó sobre ellos y los atrapó.

Fueron servidos en un bar costero a una familia que celebraba la Navidad.

Menú del día:
 · sepia a la plancha con ajo y perejil;
 · pulpo a la gallega.

Moraleja: estaban para chuparse los dedos.

domingo, 15 de diciembre de 2013

El Secreto nº 21


Capítulo 21
15 de Diciembre de 2013

Ha pasado un año y Paco acaba de vender su empresa por departamentos. Aún lleva secuelas visibles del accidente que, para el público, casi le cuesta la vida y los medios de comunicación aún dan eco de su vida.

Después de arreglar el papeleo, Paco va al restaurante que solía frecuentar para intentar disfrutar de la buena comida que siempre han servido allí. Cuando ya está disfrutando de un delicioso entrecot regado a la crema de zanahoria, pasa una camarera con una botella de vino que ha recogido de una mesa, levemente tropieza con la alfombra que cubre el suelo y, ¡oh cielos!, una pequeña gota se derrama en la camisa de Paco.

- ¡Discúlpeme, señor!
- ¿Marta?
- ¿Paco?
- ¡Cuánto tiempo sin verte!

Marta queda enmudecida ante Paco y no sabe cómo reaccionar.

- Vamos, chiquilla, que ya nos conocemos.
- Lo siento, Paco.
- Venga, que por esto ya hemos pasado antes. Además, quien tiene que disculparse soy yo.
- ¿Por qué?
- Por no haber respondido a tu llamada.
- Pero tuvo ese accidente…
- De tú, Marta, de tú.
- Tuviste ese accidente y tenías que recuperarte.
- Pero ya estoy recuperado y aquí estamos otra vez. Así que, ¿ahora sí podemos disfrutar de un merecido fin de semana?

Marta no responde, queda callada y de pie ante Paco, las mejillas ruborizándose por momentos.

- Esta vez te llamo yo, ¿vale Marta?
- Vale, Paco.

*********

Dos días después, Paco y Marta pasean cogidos de la mano por los jardines de la ciudad. En la mente de Marta hay alegría y un inicio de enamoramiento. En la mente de Paco, el deseo de que nunca se descubra el secreto de lo que pasó un año atrás, cuando la bomba mató a sus conocidos.

El secreto de cómo escapó.

El secreto que le atormentará el resto de sus días.

-*- FIN -*-

martes, 10 de diciembre de 2013

Un paseo por el corazón nº 1

 Pensamientos de un enamorado: entrega del amor a la amada 
10 de Diciembre de 2013

Ya no puedo ocultarlo más. Mi deseo hacia ti ha aumentado conforme han ido pasando los días. Me gustaría estar cerca tuyo, sintiendo tu cuerpo junto al mío. Ansío besar tus labios, abrazarte y pegarte a mí; sentir tu deseo palpitar entre mis brazos.

Poco a poco nos acercamos, nos miramos.

Te abrazo con ternura mientras tú te desahogas por amores frustrados. Pienso en todo el daño que te han hecho y deseo que no sufrieras más, por eso continúo contigo. Tu expresión es dolorosa mas mi amor quiere curar todas tus heridas.

¿Acaso no sientes tú el placer de disfrutar con la persona amada? Pues mi amor desea estar junto al tuyo.

Mi cuerpo se acerca poco a poco y te oculto entre mis brazos. Una mirada enternecedora salida de tus ojos frenan mis impulsos y ocultan mi temor a ser rechazado. Consigues que me sienta una persona más, a la que nadie tiene cuidado.

Pero tú eres distinta, frágil, inocente y no tienes malicia alguna. Por eso te quiero y lo proclamo a los cuatro vientos para que todo aquél que quiera escucharme los entienda y haga lo mismo con la persona que ama.

jueves, 5 de diciembre de 2013

El Columnista nº 8

El Columnista nº 8

5 de Diciembre de 2013


Todos son amigos cuando, a tierna edad, comparten similares gustos y aficiones o, simplemente, por haberse saludado una vez.

¿Cuán diferente es la realidad en la edad adulta? En ocasiones, los patrones son los mismos y, cuando llega el desengaño. Tenemos a señores y señoras llorando a moco tendido por una amistad que nunca fue.

Una amistad, al igual que un amor, se afianza con el paso del tiempo, dejando trabas aparte, sintiendo cariño por la otra persona y dando lo mejor de uno mismo.

En ocasiones, la amistad tarda años en estabilizarse; otras veces, tan sólo hacen falta unos días o semanas para que dos personas sean íntimas. Pase el tiempo que pase, esas dos personas darán lo mejor que tengan y nada ni nadie las separará.

Así pues, démonos el placer de conocer gente nueva, gente que nos rodea o conocemos de hace tiempo y desterremos prejuicios, temores, vergüenzas y odios de nuestro interior.